El titular pide, confirma por correo y sigue su solicitud. Tu DPO ubica sus datos sistema por sistema, responde con un borrador que respeta el marco de tu certificación y nunca afirma "no tenemos datos suyos" sobre un sistema que no pudo revisar. Los consentimientos quedan con recibo verificable.
Cada paso queda en la bitácora de privacidad con su actor y su fecha.
Por correo o RUT. El resultado dice en qué sistema aparece y cuántas veces como mínimo, sin mostrar el contenido.
Qué texto aceptó, para qué finalidad, cuándo, y cómo lo retiró.
Derechos, plazos y autoridad salen de la certificación activa. Cuando un titular discute un dato, tu DPO registra la marca que exige su marco, con el sistema, la fecha y la evidencia.
En la demo hacemos una solicitud real desde el portal, ubicamos los datos del titular y emitimos la respuesta con su traza.